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Certificaciones ATEX & SAQR-ATEX

Certificaciones ATEX & SAQR-ATEX


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Algunos sectores industriales realizan su actividad en zonas donde la probabilidad de producirse una explosión puede llegar a ser muy alta, estas zonas son denominadas atmósferas explosivas.

Una atmósfera explosiva se genera cuando el ambiente se encuentra enriquecido con gran cantidad de partículas de una sustancia inflamable. Al estar todas ellas en contacto con el oxígeno del aire, pueden causar una explosión al entrar en contacto con una fuente de calor. Esto no pasaría si en lugar de estar dichas partículas en suspensión en el aire estuvieran depositadas sobre una superficie y sólo las partículas de la capa superior estuvieran en contacto con el oxígeno del aire.

Un claro ejemplo sería lanzar una cerilla prendida sobre un bidón de combustible inflamable, pero no volátil; observaríamos como el combustible ardería lentamente hasta agotarse. En cambio, si pulverizamos dicho combustible en el aire, al prender la cerilla, provocaríamos una explosión.

En ocasiones la atmósfera explosiva puede ser intrínseca al lugar donde se está realizando la actividad, pero en otros casos, es la propia actividad la que puede generar una atmósfera explosiva.

Un ejemplo de emplazamiento con atmósfera explosiva podría ser una mina. Al trabajar manipulando las rocas, algunas de ellas pueden liberar gases inflamables como el metano, conocido como grisú, que son peligrosos si no se tienen en cuenta.

Por otro lado, un ejemplo de industria que, por su propia actividad, puede generar una atmósfera explosiva podría ser un almacén de cereal. La manipulación de grandes cantidades de grano puede generar polvo que enriquecerá el aire con combustible creando peligro de explosión.

Para evitar riesgos trabajando en entornos con peligro de explosión es necesario utilizar materiales y maquinaria especial, diseñada, testada y finalmente certificada para dicho propósito; este es el caso del material con Certificación ATEX.

La Certificación ATEX establece los parámetros necesarios para diseñar maquinaría que podrá trabajar en atmósferas explosivas en función de la probabilidad de explosión de las mismas. Así pues, distingue diferentes niveles (I,II y III) y categorías (1, 2 y 3) en función de las diferentes sustancias y la probabilidad de explosión de las mismas para acabar definiendo las llamadas Zonas ATEX (0, 1, 2, 21, 22, etc).

En la actualidad, los productos de Lidering pueden ser certificados bajo los parámetros del Grupo II categorías 2 y 3. Esto implica que pueden trabajar en las ZONAS 1 y 2 para fluidos gaseosos y ZONAS 21 y 22 para polvo.

Además, el taller de reparación de Lidering se encuentra en proceso de acreditación SAQR-ATEX para poder reparar sellos con cualquier certificación ATEX y asegurar que mantienen la misma categoría de certificación que tenían previamente.